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12/10/07

El último Eco...

 f3e77213d49a549f7e7bcaec8bdbe41d.jpgEl último eco...

La decisión, la dejó a la intemperie, a la absoluta incertidumbre, a vaivenes fluyendo lívida.
No tiene riendas en la mano, lucha entre valles, cimas, sin salvavidas, en un océano de tempestades, una lección que aprende escribiendo en un madero de naufragio, nada insólito, nada claro, qué viene...
La esquina de la urbe, intensa, gran tráfico, siente olores y colores de semáforos.
Ofrece su mano, los transeúntes siguen distendidos en rascacielos amarillos.
A tientas, percibe velocidades recauchadas, el puerto de ella, discapacitado.
Lejos, el rugido de turbinas, barcos, del amor que vuela lejos, ella, en la esquina del naufragio...
Mares estelares parecen decir que esta olvidada, adivina la palma de su mano, junta sus yemas, concediendo una simbiosis a la espera..., descubre velos de los que están ausentes, le habla a sus espaldas, y sobre lanas crudas, huele que es invierno.
¡No olvides que soy ciega! dice al viento,
¡ Quiero llegar pronto a la otra orilla, permíteme aterrizar en el destino alerta, en las precavidas intenciones de las razones... quiero cruzar de nuevo Amor,!
¡Quiero cruzar de nuevo Amor!
Se repite un alma de mujer hambrienta, sin ganas, maltrecha de egoísmos, una hembra ovillada que parió desértica...
Avenidas carcomidas de cemento, le excusan palabras en gentíos que no siente.
Llega la noche y los mares circundan sus piernas rotas, la ceguera parece hundirse erguida en calles idiotizadas, democráticamente empapeladas de “no sé... no sé”.
A tientas sigue buscando, escuchando la sirena del barco, palabras viejas que consumen el fondo de sus llantos...
¡Estoy ciega! Dice temblorosa.
Cae Luna Llena, se sienta en medio de la lluvia... ¿hay alguien ahí?
Es el ultimo eco dejado.
Hundida, en cuclillas, alguien escuchó decir: “Dediqué mi vida entera a vivir soñando...”
El verde del semáforo anuncia las horas que lleva muerta, en la esquina distante, todos siguen caminando, con prudencia, nadie sabe de las pupilas anegadas y furibundas creencias de quien no quiso la guerra.
jackie_lagos@hotmail.com

03:05 Anotado en Jacqueline Lagos | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email