01/09/14

Agradecimientos Seminario de Título


“Mi espíritu inquieto hablaba que tenía que encontrarme con otras mujeres para volar sin orden buscando la paz interior, sin distracciones y con el anhelo profundo que el alma fluya en el sendero de la búsqueda de aprender a conocer algo más allá del simple razonamiento” (Jacqueline Lagos).
Hay tanto que agradecer, que es difícil partir. Estas hojas que se presentan a continuación son fruto de un agotador camino que decidimos recorrer un día. “El pie camina” dice una canción por ahí. Quiero dedicar este trabajo a mi familia, hermanas, papá y mamá quienes con su profundo esfuerzo y trabajo me han educado y han hecho que este sueño se haga realidad. Infinitas gracias por hacerme la persona que soy, sin su apoyo nada de esto hubiera sido posible porque aunque no lo demuestre, siempre supe que en cada paso que daba, estaban ustedes a mi lado conteniéndome. Agradecer además a mis amigas y a todas las personas que de una u otra manera ayudaron en mi proceso de maduración personal, que me han hecho ser lo que hoy soy. Gracias por qué un trozo de esto es también de ustedes. A Alejandro, el compañero de mis días, por su apoyo incondicional, su compañía y paciencia en estos días. Gracias por hacer de mi lucha, también tú lucha. Agradecer a esas tremendas mujeres que conocí en el camino, cada una de ellas ha dejado una semilla en mi corazón que de a poco va germinando. Especial mención a Sra. Olguita por su dedicación e inquebrantable constancia, mil gracias por compartir su inmenso conocimiento conmigo y por adentrarme aun mas en la lucha que día a día debemos llevar para lograr la igualdad. A María Eligoro, que con su coraje me dio muchas veces el ejemplo de fortaleza cuando mis brazos caían. A Jacqueline Lagos, por si espíritu libre que hizo que mi corazón comenzara a latir más fuerte, gracias por todo lo enseñado de la vida, infinitas gracias por su corazón siempre dispuesto. A Cristina Aron, por su corazón abierto y su profundo amor que le entrega a cada cosa que hace, a cada paso que da. Infinitas gracias también, por sanar con una palabra. A estas cuatro tremendas mujeres, diosas todas, a veces brujas. Gracias por que han moldeado cada segundo de mi vida este año. Porque son sanadoras, poderosas y corajudas. Sé que la lucha es agotadora, pero no decaigan, aún quedan un montón de corazones que necesitan de su amor. Sabemos que el camino es largo, por eso nuestro paso es corto, constante.
CHAWRAKAWIN, ENERO, 2014
CATALINA GONZALEZ MALDONADO

1148809_342710542525837_1905201658_n.jpg

09:42 Anotado por: Jackielagos en Jacqueline Lagos | Permalink

05/07/14

Cosas mías



 

jacqueline lagos,escritora,osorno,chileconjuros10.JPG

conjuros11.JPG

Nenúfar-jackie.JPG

23:19 Anotado por: Jackielagos en Jacqueline Lagos | Permalink | Tags: jacqueline lagos, escritora, osorno, chile

28/02/14

Memoria de una cita inconclusa. Leyendo y pensando Latinoamérica

memorias2-2.JPG

Soy Juan Baltra, me gustan muchas cosas, especialmente las relacionadas al arte. Hago sinfín de cosas en este aspecto, algunas con más dedicación y otras con más ganas. Pero qué hacer al fin, sin embargo, debo admitir que mi interés más sincero es por la poesía. La poesía es de esas cosas que uno no puede dejar de hacer salvo se halle uno en un estado de intemperancia emocional (lo que a ratos ocurre).

Bueno lo que, en parte nos reúne aquí, es la presentación del último libro de mi amiga Jacqueline Lagos quien tuvo la confianza en mí para hacer esta presentación y espero se ponga contenta con esta exposición.

Para presentar un libro normalmente basta con haber leído el texto y tal vez un par de cosas más del autor, sin embargo, ser afortunado en además conocer en la vida cotidiana a quien los escribió es un tema aparte. El hablar desde aquí se hace más fuerte y comprometido pues los hilos que fueron tejidos los poemas fueron sacados del ovillo de Jacqueline. Toda hebra entonces es una punta que ya sé donde termina.

Partamos entonces haciendo el ejercicio de reconocer el desde dónde se consolida este escrito y desde dónde conecta con el tema central de este encuentro “Leyendo y pensando Latinoamérica”.

Ahora, sigamos con la metáfora del ovillo de lana. Todos somos, en esencia, pequeños o grandes ovillos de lana:

Monocromos y multicolores; suaves y ásperos; finos y toscos; extensos y cortos; peinaditos o frontalmente enredados.

Sin embargo convengamos que hay algo común a todos los ovillos: La lana de la que estamos hechos no es sino nuestra propia capacidad de tomar elementos del entorno, lavarlos, hilarlos y guardarlos en nuestra vida. Así tenemos que algunos tomarán lana de oveja merino premium para sacar lana fina y suave, otros preferirán el picor amable de la alpaca, y otros definitivamente irán por la frescura vegetal del algodón. Aquí, es un tema de gusto así como de disponibilidad. Si cada uno analiza su ovillo encontrará que a lo largo de nuestra vida estamos llenos de distintos tipos de elementos tomados de nuestro entorno y que “quiérase o no” nos componen, nos hilan, nos muestran y nos individualizan: No existen dos ovillos de lana iguales, porque cada uno compone el propio con retazos de largos distintos dependiendo de lo que a cada uno le ha tocado vivir, habrá entonces momentos ásperos, suaves, finos, gruesos, finos, toscos, peinados o enredados.

(Acordemos en este momento que cuando hablo de lana, hablo de hilo, de sedas, de pita y de estambre, hablando en genérico: de un hilado)

Seríamos, entonces, innumerables lanas de distintos tipos alrededor del huso de nuestra alma. La lana la da la vida, y cada uno es el encargado individual de enrollarla a nuestro alrededor de la mejor manera posible.

Ahora bien, ¿por qué la analogía de la lana?, bueno los invito a ensoñar.

¿Qué es lo que usamos para tapar nuestras desnudeces?, bueno… lana, hilos y yéndonos a lo concreto: tejidos hechos de estas lanas.

La lana es un elemento que la vida nos entrega y nos hace hilar, pero que al mismo tiempo es el elemento que usamos para cubrirnos de la inclemencia de la vida cotidiana, de su clima variable, incluso de elementos que puedan herirnos o rasgarnos. Entonces cuando la vida te da lana gruesa, áspera y calurosa, no entenderás su uso mientras vivas en días soleados; pero cuando se te venga la ventisca, la lluvia y la helada, dirás qué suerte que la vida me dio de esa lana. Asimismo cuando la vida te da fina seda no es para usarla en temporales, sino en el tibio lecho donde no existe nada de lo que necesitemos defendernos.

 

Entonces de este ovillo que vamos hilando existe un poder, y me detengo aquí, que ES ABSOLUTAMENTE PERSONAL, la necesidad de tejer con lana propia tejidos para otros.

A ver, lo normal es que con nuestra propia lana nos hagamos nuestros trajes, nuestras máscaras, nuestros envoltorios para pasar por esta vida, pero a lo que voy, es que cuando uno se decide a tomar esta lana propia y tejer algo para otro: ESO ES UN REGALO, eso es una entrega, eso es una forma de definir ARTE, de lo mío construyo algo para que tú te cubras de este mundo de una manera hermosa.

En este caso, Jackie, ha tomado parte de su lana y nos ha tejido estos hermosos libros.

Son tramas distintas, unas apretadas y abrigadoras como “Mis Primeros Años”, otras son más complejas como “Una bruja emplumada en el Tzolkin”, y otras definitivamente sagradas como “Conjuros”. En “Memoria de una cita inconclusa” se hace un huso nuevo para estas lanas. Se destejen partes de cada uno de estos tejidos para hilar uno nuevo. La trama lograda así es nueva, se logra un nuevo tejido más colorido y multicolor, aparecen historias hasta entonces invisibles, esas historias hechas de retazos.

Y ¿Qué es nuestra cultura latinoamericana sino una gran manta tejida de millones de retazos?, así como pueblos existieron antes de la invasión española existen retazos de esta historia que es Latinoamérica.

Retazos de historia que exudan tristeza, exudan injusticia, exudan necesidad de ser. Pero por otro lado exudan una belleza interior y una alegría del estar que terminan “marmoleando” la oscuridad, no de una manera pareja, no una media luz, no una filigrana; sino un alboroto de líneas claras en fondo oscuro, como un poncho de lonko, como una pechera sioux, o una orejera Inca. Nada más alejado de la flemática y sosa capa gris inglesa.

Somos entonces parte de esta Latinoamérica que dibuja las flores en un fondo oscuro, los que le encuentran el significado a algo y luego lo hacemos evidente, lo regalamos, lo entregamos en la búsqueda última de volver a ser un pueblo con identidad. No ahondaré en si esta lucha se está ganando o perdiendo, cada uno tendrá su manera de ver el asunto, sin embargo si me quiero detener en la belleza de esto.

Por donde se quiera ver, la literatura latinoamericana ha sido pródiga en autores preocupados de tomar este gran tema regional: El rescate de una memoria inconclusa, y una manera de hacer esto es a través del “traer a lo escrito” hechos ocultos u olvidados. La nueva historiografía a partir de los escritos de Eduardo Galeano, plantean el tema desde la rememoración de tradiciones que se han perdido en el tiempo y de poner en evidencia (lo que nadie quiere ver) la extrema brutalidad y violencia de la invasión española. Sin embargo, este ejercicio de “traer a lo escrito” no sólo cae dentro del ámbito de la reivindicación de un pasado, sino también en el ser un escriba, un relator, un contador de historias que permiten mantener “dentro de lo dicho” temas que en caso contrario caerían “dentro de lo no dicho” lo que finalmente termina indefectiblemente en el olvido.

Este es el rol de la escritora en este libro: Ser una constatadora, una persona capaz de “traer a lo escrito” una experiencia desde el ser mujer, desde el ser mujer en Latinoamérica, desde el ser mujer en Latinoamérica y en Chile que es un país machista, desde el ser mujer en Latinoamérica y en Chile que es un país machista y donde las tradiciones son borradas día a día por la nueva invasión cultural norteamericana de buenos y malos, plasticidad y desecho. Y desde allí ¿qué hacer?, bueno, desde allí tomar lana del ovillo personal y tejer historias de lo que la vida regala para que otros los tomen, se las prueben y si les quedan se vistan con ellas para terminar reconfortados y llenos de la necesidad de hacer, ¿del hacer qué?, del “traer a lo escrito”. Nada más triste que pasar la vida y que el único legado visible sea una planilla Excel llena de números, un detalle de los pagos previsionales y una cuenta en el banco. A eso nos ha llevado esta nueva forma de ver las cosas, por eso creo necesario el estar aquí y compartir con ustedes mis impresiones, ideas, presentar el libro, leer poesía, detener el tiempo un rato para salir a este refugio social a tomar aires, a tomar ideas. Afuera se está librando una batalla y nosotros sólo nos hemos detenido un momento a mirarnos las caras y a ver quienes estamos en esto, cuántos somos, qué estamos pensando.

¿Qué piensa Jacqueline?, bueno me atrevería a decir que ser una bruja es una necesidad y un derecho humano femenino; que si no la dejan ser bruja mejor no la dejen ser nada, ¿para qué?, a ver, hace 500 años ya vinieron los españolitos falo en mano borrando todo vestigio de una cosmovisión equilibrada entre lo masculino y femenino, hoy el deber ser femenino es volver a confiar en la capacidad de leer los ciclos, así como hacer aparecer la íntima relación que tiene la humanidad con la tierra, la madre tierra o ñuke mapu. Y en esto caemos en ¿qué cosa es una bruja?, para mí básicamente es una mujer, una mujer empoderada, conectada completamente con su lado femenino, con su conexión ancestral, que trata de igual a igual al que se ponga delante y que confía en su instinto, aunque no siempre lo siga (porque un buen instinto nunca es a corto, sino a largo plazo).

Bueno y si buscamos las palabras correctas: Sororidad es la palabra, las brujas-mujeres no son solas, son en grupo, en aquelarre-hermandad, potenciándose, sabiendo ser contenedoras en una parte del ciclo y dadoras en el otro; encontrándose bellas en cada etapa de la vida; sabiendo que siempre hay un rol que tomar ante esta búsqueda de un nuevo equilibrio.

Creo que por mi parte he terminado, sólo convidarlos a leer este bello libro, registro del nacimiento, auge y autoreconocimiento de esta bella bruja-mujer-poeta que nos ha dejado este tejido multicolor lleno de historias y secretos.

Bellas son las mujeres, pero más bellas son las mujeres que se saben brujas y que se unen y se tejen y son manta para la humanidad, por ello digo: bellas mujeres del mundo ¡UNÍOS!

 

Juan Baltra, en OSORNO, Febrero 2014

311270_371061469644142_211128885_n.jpg

20:22 Anotado por: Jackielagos en Books, Jacqueline Lagos | Permalink